Existen muchas maneras de conocernos. A veces necesitamos comprender nuestra historia; otras, volver al cuerpo, dar espacio a la creatividad o explorar nuestro mundo simbólico. No todas las personas necesitamos lo mismo ni en el mismo momento.
Por eso, el formato del Mapa Interior nace como una invitación a descubrir distintas vías de autoconocimiento y explorar cuáles conectan contigo, con tu momento vital y con aquello que necesitas.
Autoconocimiento
Explorar tu historia personal, comprender tus emociones y necesidades,
reconocer patrones y descubrir nuevas formas de relacionarte contigo y con tu entorno.
presencia y conexión corporal
Recuperar la conexión con el cuerpo a través del yoga, la respiración y la meditación.
Prácticas de atención plena y enraizamiento que te ayuden a habitar el presente.
Vivir el día a día sin peso ni exigencia.
Explorar mi mundo energético
Uso de minerales, de oráculos de consulta proyectivos, comprender mis centros de energía (chakras), aromaterapia y regulación someto-sensorial y energética. Descubre desde esta mirada el yoga integral: es mucho más que asana en la esterilla.
Creatividad y expresión personal
Dar espacio a tu mundo interior a través del dibujo, la escritura y journaling.
Arte-terapia y propuestas creativas que te permitan explorar, expresar y descubrir aspectos de ti misma.
Espiritualidad y psicoterapia transpersonal
Espacio para la simbolización y la proyección, técnicas que te ayuden a cultivar tu mundo interior y enraizarte con tus valores y creencias.
Espacio para el sentido, la trascendencia y el alineamiento con tus objetivos vitales.
Integrar y dar sentido: el mapa personalizado
Conectar distintas vías de exploración para construir un camino propio, adaptado a tus intereses, necesidades y momento vital. No se trata de utilizar todas las herramientas, sino de descubrir cuáles pueden acompañarte de una manera significativa.
Tu mapa: tu camino
No tienes que elegir una única vía ni tener todas las respuestas desde el principio. Puedes sentirte identificada con una de estas áreas o descubrir que varias conviven en ti. El punto de partida es aquello que te mueve, te preocupa, te despierta curiosidad o sientes que necesitas explorar.
No hay un único camino para conocerte. Hay un camino que puedes ir descubriendo a tu ritmo.
¿Te apetece empezar a explorar el tuyo?
